Bienvenido.

Este es un blog hecho por una cabezota antitecnología, mitad niña, mitad piña, semiadiestrada (que es lo mísmo que decir cavernicolita asalvajada), por supuesto medio bruja, falta de modales y un deshonor a la inversión de mis papás en mi educación porque tengo una orotografía y redacción del terror.

No me juzgues muy duro ni te sientas personalmente aludido, soy perfeccionista pero no es algo que espero perfeccionar.

Con una sonrisa burlona LA CUCA

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martes, 13 de marzo de 2012

Andandose con cuidado. En el mundo de las citas por Internet.


La depresión está en retirada, el sinsentido no. Estoy en una excursión-investigación por el mundo de las citas por internet. Terrible, la gente opina que es lo peor pero yo no. Me vale, la verdad. No tengo nada mejor que hacer, me parece divertido. Suelo ser más elocuente con las manos en un teclado que de frente con mi voz. Sin embargo, hay un factor de fracaso en todo este asunto que me persigue. Hay gente de todo tipo, gente que me escribe poesía sin conocerme, gente que se enoja porque no le respondo, ¡gente que escribe con "K"!, gente que me dice que tenemos afines similares (jojo!) gente que dice fantasear con abrir con su lengua mi flor de loto... :S Sólo tengo una foto, mi información más esencial y nada más. No soy más que una sola foto. ¿Me pregunto por qué me escriben a mí?  Los hombres son una raza extraña. Hay hombres agradables, de los pocos, he salido con algunos de esos pocos y la magia se termina. Pareciera que les gusta permanecer en la no personalidad enigmática de su perfil de pof, y quizás yo también tengo la peor de las primeras impresiones. Pareciera que esperan de mí un misterio, o no se qué esperan de mí, tal vez lo que ellos pensaron que yo debía ser. Al conocernos me vuelvo persona y muere todo el interés. No entiendo porqué preferir relaciones por Internet, el "te cuento, me cuentas", que no dice mucho. Creo que esta cosa de Internet no crea vínculos reales, sólo la posibilidad de hacerlos, sin embargo algunos prefieren lo virtual a lo real.  Yo busco descubrir a la persona detrás de lo que dicen de sí mismos, pero quién me busca a mí. Atrás de esa foto en mi perfil, de cada comentario honestamente curioso por la vida del otro, hay una mujer en pijama, en una pijama que ni siquiera es una pijama completamente, sino un arreglo de ropa y pants viejos, despeinada, con lentes por usar la computadora, con el cuarto tirado y una actitud un poco ridícula. Soy más ésta que la buena foto que logré en alguna reunión. Nadie es foto, nadie. Nadie puede vivir siendo de forma inmóvil e inalterada su mejor foto, ¡y gracias a Dios, tampoco su peor foto! Forzada al mundo del "disque" generar relaciones por Internet, porque no lo logro de otra forma, me he desecho de mi imagen y mi persona para que la destruyan y construyan algo que no soy. Me arriesgo, y a veces me arriesgo de más, porque quedo a merced de verdaderos estúpidos y truhanes sin la posibilidad de borrar de su mente mi existencia. Pero me arriesgo porque de forma ingenua busco a alguien que quiera acompañarme a mí en mi vida real, despeinada y en pijama, y que yo pueda acompañar en su vida real, en bóxers, sin bañar y de malas. Si tengo suerte de encontrar a alguien por el medio internetoso lo haré saber de inmediato, si continuo fallando… Sólo queda reír. Si no escribo sobre el asunto es porque estoy riendo.

sábado, 18 de febrero de 2012

Esperando un milagro.


Digamos que mi vida ha cambiado un poco desde que comencé este blog, estoy en una etapa difícil que la sociedad llama depresión. Mi guía espiritual se pregunta si es una noche obscura, yo creo que es la realidad, pero ese es el truco de la depresión, creer que no hay esperanza y que nunca se puede salir, lo anterior: ilusión. He llegado a aceptar que soy depresiva, mi personalidad recae en este agujero a cada rato, tengo depresiones cortas, una semana, unas semanas, y las largas, las que duran años. Tengo las apáticas y superficiales que simplemente no hayo la fuerza para hacer absolutamente nada, incluso un poco estresantes, y las profundas que son dolientes y sanguinarias. La de esta vez lleva desde agosto y empezó como una apatía, un desgano que sólo en algunas noches se volvía en calvario y a la mitad de enero se volvió en algo más serio y pasional. Voy paso a paso descendiendo a los infiernos, ahora tengo el llanto fácil y una sonrisa torcida, malhumor cuando no es tristeza, una rabia que desemboca en un profundo dolor incluso físico.  Los días han sido hermosos, el cielo claro y despejado, cantan los pájaros y las flores brotan vanidosas, las observo y trato de sonreír, enserio trato. A diferencia de mis otras depresiones esta no me ha truncado mi trabajo, soy semi-eficiente como suelo ser y tengo más vida social que de costumbre porque tengo la firme decisión de cuidar de los que quiero con mi tiempo y cariño, y patear lejos a los que no valen mi tiempo. Sin embargo no pasa un día en que no me carcoma la vida esta tristeza. Por primera vez en mi vida pude hablar de forma decente con mi psiquiatra y ella me dio la receta de la fluxetina además del resto de mis recetas para que las pueda tener a la mano antes que cualquier otra cosa más dañina. A mi psiquiatra le da mucho miedo que yo me suicide porque ella sería la que hubiera fracasado como profesional. La muerte ha sido mi compañía por muchos años ya, en mi primera gran depresión la vi con terror, como una forma de prolongar mi infierno ya que si la vida era tan dolorosa más lo sería la muerte. Ahora la veo subiendo los hombros sin saber que pensar, supongo que mi creador me recibiría con los brazos abiertos y me consolaría y podría entender lo que no he entendido, sin embargo lo que mi psiquiatra no entiende es que no tengo intenciones de suicidarme. Es verdad que la vida para mí ahora está vaciada de sentido, pero alguna vez lo tuvo. Ya no me imagino un sentido de vida más poderoso que este estado en el que estoy pero espero un milagro. Un milagro que no sólo aplique para mí sino para muchos. Un alguien me dijo, un biólogo, que en un pequeño pedazo de tierra con sus animales y plantas se muestra el estado total del ecosistema, por lo que pienso que una pequeña persona como yo puede mostrar el estado del mundo en que vive, el mundo que la ha derrumbado a hachazos. El mundo, su gente y su espacio, tiene mucho de mí, o yo mucho de él, y yo me duelo por él y tal vez él se duele por mí. Tal vez sanando lo sane un poco a él. Espero paciente, con pocas fuerzas, observando curiosa como se desmorona la vida, mi vida. Dolor hay mucho, creo que conozco cuál es la grieta primera que hace que el árbol viejo truene, aún así no se cómo resanar tan profunda herida, soy tan sólo una mujer desnuda ante la existencia misma. Espero…