Hoy en psicología estuvimos comentando
un libro que se llama Psicoanálisis del
cuento de hadas de Bruno Bettelheim. Básicamente hablamos de cómo los niños
solucionan sus conflictos infantiles de forma inconsciente por medio de los
cuentos de hadas. Se identifican con un personaje e imitan sus actitudes.
Estuve pensando con que personajes me identificaba yo en mi infancia, con
ninguno de los cuentos tradicionales y con ninguna de las princesas de Disney. Ahora
que lo pienso siempre me han gustado los personajes obscuros como la bestia de
la Bella y la Bestia, o el fantasma de la ópera. Sin embargo el primer personaje
con el que claramente me identifiqué en mi infancia, el que tiene más fuerza, es
Mulán. Recuerdo cuando vi el corto de la película en la televisión: salía
primero una Mulán con el rosto maquillado y su abanico, y yo dije: - quiero ser
como ella, y luego salió Mulán vestida de hombre, como una guerrera y dije, - no,
no, mejor quiero ser como él. Cuando vi la película y descubrí que él y ella
eran una misma quedé fascinada por el personaje de Mulán. Hoy en día me abruma
mi ambivalencia ante ambos sexos, no me identifico con ninguno ni parezco
querer entrar en el molde de ninguno. Por esa razón decidí retomar a mi heroína
de la infancia para buscar una solución a mi conflicto. Mulán es una muchacha
medio silvestre. Porque la sociedad se lo pide, su madre y su padre, tiene que
enfrentarse a la casamentera para buscar un esposo, por lo tanto tiene que
disfrazarse de mujer. Es evidente que las ropas, el maquillaje, el peinado y la
joyería le resultan un disfraz que le parece un poco incómodo y ajeno, en el
que no se siente completamente ella. Entre la fila de mujeres que caminan de
igual forma hacía la casamentera, Mulán sobresale por su torpeza y su falta de
naturalidad en el ritual. Mulán no es callada, obediente, servicial, no tiene
gusto fino, figura ideal ni refinamiento. En la entrevista con la casamentera
todo le sale mal. Se evidencia que es un disfraz lo que lleva, que podrá
parecer una novia pero no lo es. Por eso no tendrá a un hombre, no tendrá una
pareja que la ame, no tendrá un lugar en la sociedad, porque aunque sus padres
y su abuela no se lo recriminen ha fallado y no hay espacio para ella en el
mundo de los adultos, permanecerá una niña asexuada sin lugar. Con la canción
de Cristina Aguilera del reflejo expresa su falta de identidad y su falta de valía,
eso aprendió en su fracaso de ser mujer. Ella misma no se puede reconocer en el
espejo, es un ser que está velado incapaz de satisfacer los deseos de los otros
e incapaz de satisfacer los propios. Va a la guerra sí para salvar a su padre
pero sobre todo para encontrar su lugar. Tiene que entrar en un mundo de hombres y
en una profesión de hombres disfrazado como uno. Le cuesta el doble de trabajo
realizar las mismas actividades que sus compañeros, además de que no es muy
aceptada por ellos al principio. Se hace evidente que su lugar no es ese. Si
hubiera nacido un niño tendría éxito entre las mujeres y entre sus compañeros,
pero en lo profundo esconde una verdad: no es un hombre, es una mujer. No
importa que tanto lo intente al igual que el kimono, la armadura no es más que
un disfraz. Se puede acercar a la persona que le gusta como hombre, pero en
cuanto él descubre que es mujer la abandona. Regresa a su realidad primera pero
el mundo de hombres le ha dado una nueva fuerza y motivación. Ya no puede
conformarse a ser mujer como antes ya que ha probado el poderío y el
reconocimiento que tienen los varones, cualidades que anhela para sí. Una vez más Mulán pasa a ser la de en medio, sin
encajar en ningún sexo, pero ya no con ese sentimiento de no tener lugar y ser
una niña, sino con el deseo de labrar su propio camino, de ser mujer y de ser
al mismo tiempo hombre. Sus capacidades no son iguales a la de los hombres, no tiene su
fuerza física pero tiene para compensar una aguda inteligencia y valor. Al final, tras derrotar a los Unos, Mulán
obtiene una pareja, el hombre que ella quiere y admira pero no por ser mujer u
hombre, sino por ser la persona que es. El general la conoce primero como un
igual y posteriormente se entera que por ser mujer está disponible como una
posible pareja. El asunto es que mi ambivalencia sexual no me conflictuaría en
absoluto si no tuviera deseos de tener una pareja y ser libre con esa pareja,
ser totalmente yo. Constantemente pienso en lo que busca de mí una persona del
otro sexo, incluso de mí mismo sexo, pero como Mulán, es necesario mantenerme
fiel a quién soy, pues he descubierto a lo largo de mis años mucho de mí, y soy
la andrógina, la del camino de en medio, como ella. Por eso no es necesario que
busque ser para la pareja, sino encontrar a la pareja con la que pueda ser como
en verdad soy.
Bienvenido.
Este es un blog hecho por una cabezota antitecnología, mitad niña, mitad piña, semiadiestrada (que es lo mísmo que decir cavernicolita asalvajada), por supuesto medio bruja, falta de modales y un deshonor a la inversión de mis papás en mi educación porque tengo una orotografía y redacción del terror.
No me juzgues muy duro ni te sientas personalmente aludido, soy perfeccionista pero no es algo que espero perfeccionar.
Con una sonrisa burlona LA CUCA
No me juzgues muy duro ni te sientas personalmente aludido, soy perfeccionista pero no es algo que espero perfeccionar.
Con una sonrisa burlona LA CUCA
viernes, 24 de agosto de 2012
miércoles, 16 de mayo de 2012
Para saber si le interesas
Mis compañeros en el karate
hablaban hoy de tácticas para conquistar a una mujer. El tema me pareció muy
interesante pero no pude sacarles ni una sola táctica. A mi me parece que una
persona no puede usar muchas tácticas así como escoger una jugada de ajedrez de todas las que hay, ya que cada persona sólo tiene una personalidad, no contando casos especiales.
Alguien decía que hay tácticas de sondeo, no se si yo las llamaría tácticas pero
creo que a mi edad y tras tantos topes y errores cometidos puedo tener una
ligera noción de cuándo una persona relativamente normal está interesada en
otra. Por ejemplo:
El sujeto I (interesado) siempre
dice que sí a todo lo que O (objeto de su interés) le pide.
I sonríe cuando ve a O, eso puede
suceder incluso más adelante cuando I ya está perdidamente enamorad@ pero
también desde el comienzo.
Algunos niños molestan a la niña
que les gusta, rara vez las niñas lo hacemos, o al menos yo lo he visto menos.
Las niñas somos más dadas a consentir y a facilitar las cosas al niño que nos
gusta.
En cuanto el contacto físico no
he visto un patrón, algunos prefieren aumentarlo, buscar cualquier pretexto
para rozar, tocar, abrazar, etc, en otros casos se vuelve lo contrario, hay
como un temor a tocar, tal vez por miedo a que se descubran aquellos sentimientos o
intenciones o por los simples nervios que ocasiona la otra persona. Mi hermana
dice que hay que fijarnos mucho en el lenguaje corporal, un ejemplo es ver
hacía dónde apunta su ombligo.
Mas entrado en el proceso I ríe
de todo lo que O dice y actúa torpemente, son los nervios supongo, con alguien
que no nos gusta podemos estar normales. ¡Maldita sea!
La prueba de oro para saber si hay interés es
el factor I sigue a O como perrito faldero. O va a la tiendita e I lo acompaña a fuerzas usando cualquier escusa,
O se va a quedar otro rato en la escuela, en el trabajo o donde sea y
repentinamente I también quiere hacerlo o inventa que tiene. Hay mucha gente en la fiesta pero I
siempre parece acabar con O. A cualquier invitación de O I dirá que sí, aunque
tenga otros planes, otros lugar en los que tiene que estar, compromisos, lo que
sea, nunca dirá que no a una oportunidad de estar con O porque en cada una de
esas veces que vea a O tratará de averiguar si tienen buena química, si está
interesad@, si conseguirá algo. Sí hay mutuo interés una conversación puede
tener mucha risa o cualquier tipo de intensidad y todo en volumen muy alto.
Cuando alguien nos gusta
empezamos un proceso horrible, lento y fastidioso que nos convierte en verdad
en las personas más desquiciantes, menos naturales y más nefastas del planeta,
la gente lo nota y todos preguntan: - ¿Te gusta OOOOOO? Ya, dime la verdad sí te gusta. Pero
definitivamente la mejor manera para saber sí le gustamos a él o ella es si nos
sigue, es si escoge estar con nosotros de todas las personas que existen. Como comúnmente solemos
estar embrutecidos y encapsulados en nuestras emociones pensamos que cada guiño
del otro es una declaración de amor, o cada saludo, cada abrazo, cada risa... entonces hay que movernos para ver si nos sigue.
Sobre las tácticas de los hombres
no se nada pero en definitiva creo que casi todas las tácticas tendrán buen resultado no importa que tan cursis y ridículas si la chica está interesada. Si
no está interesada pero sí abierta a la idea no entren con tácticas que los
dejen en una situación vulnerable, lo que quiero decir es que no lleguen con un
letrero enorme de “¿quieres ser mi novia?” y flores y globos, ni le echen un
choro mareador, ni nada por el estilo, mucho menos cuando apenas se acaban de
conocer, mejor hablen honestamente y pidan una cita o algo así sin presiones
muy relajado para ver que sale. Si no entra en ninguna de estas categorías cualquier táctica que intenten está destinada al fracaso. Se
exponen a la burla perpetua y a la humillación totalmente justificada de parte
de ella.
martes, 8 de mayo de 2012
Despuès de cursi deseando cursi....
Acabo de ver el final de Special A, una serie de Anime corta,
veinticuatro capítulos. La verdad es que me faltó el beso de al final. El
abrazo en medio del aíre (porque se aventaron del big ben) y las campanitas y
la luz blanca estaba bien, pero nada remplaza al “taiski…” temblorino y con
resignación tan esperado de la contraparte y el avance silencioso y lento hacia
el beso final… Soy una fanática no profesional del anime y una cursi declarada.
Muchas veces, como el gran cuatro que soy, me pierdo en las historias, me
encantan las historias en cualquier formato. Entonces mi vida parece, me lo
parece aún sin mucha ayuda, aburrida y sin amor. No he tenido novio en cuatro
años y recuerdo que las cosas entonces parecían un capítulo de mis series
preferidas. Había mucha risa, mucho valor de mi parte, esa tonta e ilusa
determinación de proteger a mi amado a como diera lugar. A veces cuando había
un beso por sorpresa me quedaba helada y sentía casi como todo alrededor era
pastel, sonaban campanas, no había nadie más que él y hasta casi podía ver las
rosas y adornitos que exageran lo cursi a mi alrededor. Supongo que toda mujer
quiere un poco de ese amor, no sabría si los hombres entienden lo romántico de
esa misma forma, pero tal vez ellos también quieren a alguien que los elija no
como su peor es nada. A veces me sorprendo tonteando y creyendo en el destino.
He sido muy exigente con esa excusa, diciendo que ya vendrá aquel… (fantasía,
fantasía, fantasía…) Nadie parece cumplir el perfil que quiero, - el “taiski” es sólo el comienzo,- pienso entonces, -hay
tantas cosas más, dinero, familia, compatibilidad, amigos, actividades, tiempo,
edad, madures, inteligencia…- Y por si
no fuera poco además soy una feminista mala copa, no soporto cualquier
comentario machista, no soporto que ningún hombre piense que necesito ayuda por
ser mujer, no busco ser salvada, no soporto muchas cosas por el estilo… A pesar
de todo eso secretamente deseo que alguien corra detrás de mí cuando tengo
miedo, que alguien me mire de forma especial, que se preocupe por mí, alguien
que quite de mis hombros el peso de los días y alguien a quien pueda querer y
proteger como lo más valioso, tener un propósito claro en la vida. Dentro de mí
y bien dominante está mi yo de patas largas, ojos grandes y vidriosos que
espera más que nada al valiente que me quiera a pesar de mis negativas y que
resista mis embates de realidad. Estoy cansada de correr detrás de quimeras y
de hombres que no me quieren, así que espero a aquel por el que sí sienta
campanas, mi color pastel y mi cursilería. Espero mientras veo historias de
amor. No se si es bueno esperar, o si uno debería simplemente rendirse a la
realidad y aceptar que sólo hay una oportunidad para tomar el vagón del
verdadero amor cuando se es adolescente no muy brillante y no importa el
dinero, ni la familia, los amigos, la madures, el trabajo ni nada más que
aventarse del big ben a los brazos del amado. Claro que hay una caída y uno
tiene que estar retrasado y estúpido para brincar, es un completo desastre en
la vida real, es una caída a gran altura pero una victoria del amor. Yo encantada
brincaría de nuevo aunque se lo doloroso que el amor puede ser, la parte de la
historia que rara vez cuentan, o rara vez son exitosos en contar, sin embargo
brincar a los brazos de nadie saltando al vacío es suicidio. Decir que sólo hay
una oportunidad y un fulano que esté tan loco como tú y por ti en la vida es una idea muy triste. Recuerdo
cuando entendía que querían decir las historias de amor y otras cosas
misteriosas para mí hoy. Nunca la vida tuvo más sentido que cuando amé de
verdad y el mundo era color rosita pastel y se detenía, nunca me alejé tanto de
las manos de la muerte y el miedo que me hace sentir, no me importaba morir
porque en ese momento era completamente feliz, mi felicidad era ver a la persona
que amaba y era la felicidad más grande a la que podía aspirar. Bha, no ha de
tener caso soñar ni mucho menos gritar “MOE MOEEEEE” cuando las miradas se cruzan
en las series. Mi vida es aburrida, no tiene mucho sentido, o más bien ninguno,
pero es funcional (y eso de qué sirve?)
sábado, 17 de marzo de 2012
Un rayo no cae dos veces en el mismo lugar
Me rindo con esto de las salir con gente nueva. No se puede forzar al amor como dice Phill Collins. Lo que me hizo despertar fue ver a mi exnovio, al que sí quise, al que amé. Aunque ya no lo amo porque no lo conozco hoy reí como antes, sonreí, conté chistes que hasta a mí me dieron gracia, brille y me agradé a mi misma y me agradó él como siempre. Cuando recién cortamos un amigo me dijo que cuando lo veía brillaba, recuerdo que entró a la biblioteca, me dijo algo y me solté a reír mientras las señoras esas me regañaban para que me callara, pero no lo podía evitar, mi corazón estaba gozoso. Hace poco salí con otro que me cae bien y me llevo bien, y dice lo adecuado pero no me interesa… Tal vez es peor no querer a que no te quieran. No querer a quien te quiere tiene en mí un sentimiento como de vergüenza, de suciedad, como si el otro me mirara de una forma que no le permití, me siento impotente porque mientras quisiera matar a quien me idealiza o me sueña de la misma manera en que yo idealizo y sueño a otros, no lo puedo destruir por algo así como pena… Me embrollo en lo que no deseo odiando y guardando rencor a quien no deseo pero me desea, me causa malestar pero no puedo actuar contra aquel como el que directamente me ofende o me ignora. No me permito ser grosera y franca y eso en sí es sumamente grosero, yo lo odiaría. Con todo esto pienso que un rayo no cae dos veces en el mismo lugar, sólo hay un amor, sólo hay uno para cada persona, lo demás desatinos. El amor debe ser lo más parecido al destino porque de todas las personas que existen hay uno que llega que es justo la media naranja, justo lo ideal, como diseñado para ti. Una terapeuta me dijo cuando corté con aquel que quise, o más bien cuando me mandó a la Conga, que volvería a amar, que no sería el último, yo le decía que no lo creería y ella insistía en lo mismo. Hoy creo que esa terapeuta no sabe nada, no sabe nada de las personas como yo, aunque el tiempo ha pasado y yo he querido y puesto TODOS los medios, se refuerza más y más que yo ya tuve mi rayo por más corto que fuera. Yo no voy a volver a amar así a menos que el destino le de la gana… A veces quisiera, hoy y esta semana ha sido uno de esos momentos, huir por completo, huir de mis responsabilidades, huir de las cosas que amo, huir de lo que odio, huir sobre todo de los odiados, los conocidos y los muy queridos. Huir y nunca más regresar, desaparecer a un lugar donde nadie me conozca, donde no tenga una página en facebook, ni un mail, ni un número de teléfono, ni una dirección y si se pudiera tampoco un nombre. Huir sin echar raíces en ningún lado, no en busca de un nuevo hogar y de nuevas relaciones, sino en total libertad y profunda soledad donde no tuviera que ser amable, ni tuviera que ser considerada, ni me tuviera que defender, ni tuviera que hacer nada más que caminar por el pasto y dormir bajo las estrellas como un verdadero ermitaño.
martes, 13 de marzo de 2012
Andandose con cuidado. En el mundo de las citas por Internet.
La depresión está en retirada, el sinsentido no. Estoy en una excursión-investigación por el mundo de las citas por internet. Terrible, la gente opina que es lo peor pero yo no. Me vale, la verdad. No tengo nada mejor que hacer, me parece divertido. Suelo ser más elocuente con las manos en un teclado que de frente con mi voz. Sin embargo, hay un factor de fracaso en todo este asunto que me persigue. Hay gente de todo tipo, gente que me escribe poesía sin conocerme, gente que se enoja porque no le respondo, ¡gente que escribe con "K"!, gente que me dice que tenemos afines similares (jojo!) gente que dice fantasear con abrir con su lengua mi flor de loto... :S Sólo tengo una foto, mi información más esencial y nada más. No soy más que una sola foto. ¿Me pregunto por qué me escriben a mí? Los hombres son una raza extraña. Hay hombres agradables, de los pocos, he salido con algunos de esos pocos y la magia se termina. Pareciera que les gusta permanecer en la no personalidad enigmática de su perfil de pof, y quizás yo también tengo la peor de las primeras impresiones. Pareciera que esperan de mí un misterio, o no se qué esperan de mí, tal vez lo que ellos pensaron que yo debía ser. Al conocernos me vuelvo persona y muere todo el interés. No entiendo porqué preferir relaciones por Internet, el "te cuento, me cuentas", que no dice mucho. Creo que esta cosa de Internet no crea vínculos reales, sólo la posibilidad de hacerlos, sin embargo algunos prefieren lo virtual a lo real. Yo busco descubrir a la persona detrás de lo que dicen de sí mismos, pero quién me busca a mí. Atrás de esa foto en mi perfil, de cada comentario honestamente curioso por la vida del otro, hay una mujer en pijama, en una pijama que ni siquiera es una pijama completamente, sino un arreglo de ropa y pants viejos, despeinada, con lentes por usar la computadora, con el cuarto tirado y una actitud un poco ridícula. Soy más ésta que la buena foto que logré en alguna reunión. Nadie es foto, nadie. Nadie puede vivir siendo de forma inmóvil e inalterada su mejor foto, ¡y gracias a Dios, tampoco su peor foto! Forzada al mundo del "disque" generar relaciones por Internet, porque no lo logro de otra forma, me he desecho de mi imagen y mi persona para que la destruyan y construyan algo que no soy. Me arriesgo, y a veces me arriesgo de más, porque quedo a merced de verdaderos estúpidos y truhanes sin la posibilidad de borrar de su mente mi existencia. Pero me arriesgo porque de forma ingenua busco a alguien que quiera acompañarme a mí en mi vida real, despeinada y en pijama, y que yo pueda acompañar en su vida real, en bóxers, sin bañar y de malas. Si tengo suerte de encontrar a alguien por el medio internetoso lo haré saber de inmediato, si continuo fallando… Sólo queda reír. Si no escribo sobre el asunto es porque estoy riendo.
miércoles, 22 de febrero de 2012
Mi vicio.
Ahorita como. Como en busca de consuelo. Estoy buscando algo, de lo dulce algo dulce, de lo salado algo que me llene el vacío. Como ahorita sin parar, pruebo aquí, pruebo allá ahogándome un poco al comer como tratando de tapar mi boca como si fuera una cascada que tengo que detener a toda costa. Quisiera rellenarme como una muñeca, con paja para que no quede un hueco, y luego coser mi boca para que no pueda hablar, ni gemir. El que surja así mis viejos malos hábitos después de tanto, mis vicios que muchos profesionales trataron por años, puede significar que este viajecito se pone más más rudo. Cada uno tienen su vicio, este es el mío, y créeme, créeme es tan destructivo como el alcohol, las drogas y los demás. Yo sé lo que diría Jessy la psicóloga:- Cuca, soporta la angustia. Trata de retener tu impulso por un momento y soporta la angustia y lo que sea que sientas, no lo acalles con comida. –No he podido lograrlo.
En lo profundo
Hoy fue un día interesante, salí con un desconocido conocido de mis divagues en internet. Me cayó bien y me reí y jugué y estuvo bien. Aún así cuando llegué a mi casa tuve el tremendo impulso de darme un atracón y tirarme al piso a llorar. Mi papá está enfermo y yo digo que no me preocupa, sin embargo mis compulsiones entran con fuerza violenta como hace muchos años no lo hacían y estoy enojada, lo sé porque tengo ganas de aventar cosas. He pensado mientras cargo mi pesada mochila caminando de regreso a mi casa con el seño fruncido que todos debemos aprender a dejar ir. Amar es terriblemente doloroso; amar es dejar ir. Si no quieres dejar ir, la vida arrebata y no hay quien pueda oponérsele ni enfrentarse en batalla. La vida misma nos deja estemos listos o no. No es la muerte aquella cosa que debemos evitar a toda costa, es una sentencia totalmente inevitable. No busco mi muerte pero no me esfuerzo por mi vida, no trato de proteger la vida como un tesoro porque tarde o temprano me la quitarán. Deben disculpar mi discurso disperso y mis ideas varías y distintas. Sólo quería decir que estaba con esta persona, hace un par de semanas salí con otra y puedo leer en sus publicaciones electrónicas mucho de mi tristeza y soledad y me frustra no poder compartir mis duelos. Me frustra que haya tantos deprimidos como yo y sólo pueda publicar una entrada en un blog para decir- ¡hey! ¡Estoy sola! –y oiga sólo el eco repetirse y rebotar de nuevo hacía mí. Me acerco a los demás y sólo toco superficies, y me acompañan en mis superficies y yo en la de ellos y no puedo tocar más profundo. Que plaga es esto de las redes sociales que enmascara lo que realmente sucede con :). Cuando salgo con alguien realmente me pregunto si es el indicado, sí es la persona que me puede entender en este momento de mi vida y que está dispuesto a tocar profundo. Digo con amargura- ¿Dónde está mi par? ¿Dónde está aquel que me va abrazar mientras lloro, el que me va a sostener durante la enfermedad de mi papá, la tristeza y el enojo de mi abuela, mi depresión, mis preguntas..? – No quiero creer que el mundo es así como lo veo; triste, frustrante, dónde trabajamos para morir, injusto, contaminado y sin esperanzas. ¿Hay siquiera una pareja para el llanto y la soledad, la misma que traiga la sanación y la alegría? yo no lo sé, lo que sé es que iría hasta la profundidad de él, a lo más obscuro y desagradable porque eso me haría sentirme menos sola.
sábado, 18 de febrero de 2012
Esperando un milagro.
Digamos que mi vida ha cambiado un poco desde que comencé este blog, estoy en una etapa difícil que la sociedad llama depresión. Mi guía espiritual se pregunta si es una noche obscura, yo creo que es la realidad, pero ese es el truco de la depresión, creer que no hay esperanza y que nunca se puede salir, lo anterior: ilusión. He llegado a aceptar que soy depresiva, mi personalidad recae en este agujero a cada rato, tengo depresiones cortas, una semana, unas semanas, y las largas, las que duran años. Tengo las apáticas y superficiales que simplemente no hayo la fuerza para hacer absolutamente nada, incluso un poco estresantes, y las profundas que son dolientes y sanguinarias. La de esta vez lleva desde agosto y empezó como una apatía, un desgano que sólo en algunas noches se volvía en calvario y a la mitad de enero se volvió en algo más serio y pasional. Voy paso a paso descendiendo a los infiernos, ahora tengo el llanto fácil y una sonrisa torcida, malhumor cuando no es tristeza, una rabia que desemboca en un profundo dolor incluso físico. Los días han sido hermosos, el cielo claro y despejado, cantan los pájaros y las flores brotan vanidosas, las observo y trato de sonreír, enserio trato. A diferencia de mis otras depresiones esta no me ha truncado mi trabajo, soy semi-eficiente como suelo ser y tengo más vida social que de costumbre porque tengo la firme decisión de cuidar de los que quiero con mi tiempo y cariño, y patear lejos a los que no valen mi tiempo. Sin embargo no pasa un día en que no me carcoma la vida esta tristeza. Por primera vez en mi vida pude hablar de forma decente con mi psiquiatra y ella me dio la receta de la fluxetina además del resto de mis recetas para que las pueda tener a la mano antes que cualquier otra cosa más dañina. A mi psiquiatra le da mucho miedo que yo me suicide porque ella sería la que hubiera fracasado como profesional. La muerte ha sido mi compañía por muchos años ya, en mi primera gran depresión la vi con terror, como una forma de prolongar mi infierno ya que si la vida era tan dolorosa más lo sería la muerte. Ahora la veo subiendo los hombros sin saber que pensar, supongo que mi creador me recibiría con los brazos abiertos y me consolaría y podría entender lo que no he entendido, sin embargo lo que mi psiquiatra no entiende es que no tengo intenciones de suicidarme. Es verdad que la vida para mí ahora está vaciada de sentido, pero alguna vez lo tuvo. Ya no me imagino un sentido de vida más poderoso que este estado en el que estoy pero espero un milagro. Un milagro que no sólo aplique para mí sino para muchos. Un alguien me dijo, un biólogo, que en un pequeño pedazo de tierra con sus animales y plantas se muestra el estado total del ecosistema, por lo que pienso que una pequeña persona como yo puede mostrar el estado del mundo en que vive, el mundo que la ha derrumbado a hachazos. El mundo, su gente y su espacio, tiene mucho de mí, o yo mucho de él, y yo me duelo por él y tal vez él se duele por mí. Tal vez sanando lo sane un poco a él. Espero paciente, con pocas fuerzas, observando curiosa como se desmorona la vida, mi vida. Dolor hay mucho, creo que conozco cuál es la grieta primera que hace que el árbol viejo truene, aún así no se cómo resanar tan profunda herida, soy tan sólo una mujer desnuda ante la existencia misma. Espero…
Mi amistad inservible: LA COMPUTADORA.
Buenos días todos y todas.
Descubro a mi pesar, aunque antes estaba oculto en la parte atrás de mi torcido cerebrillo que he buscado cierto apoyo en todas estas cosas internetudas, redes sociales o como les llamen. No puedo expresar mis sentimientos de viva voz, no he logrado hasta hoy pararme frente a personas de carne y hueso y decir lo que siento así que aviento una señal de rescate como en las películas, a la inmensidad de internet mientras doy patadas de ahogado en mi cuarto esperando con nerviosismo que la pestaña de FB cambié y me diga que hay 1 cosito, una respuesta. Puedo pasar horas esperando con el rostro compungido. Recibo comentarios graciosos y de apoyo pero no me siento mejor, no son lo que necesito. Aunque supongo que sé que del otro lado de mi comentario, en un lugar lejano hay otras personas que miran lo que escribo, lo leen, se identifican o no y me responden, no lo tengo consiente cuando leo sus respuestas. Mi única relación es con la computadora. Escribo porque lo necesito, así como escribo poesía y cuentos, pinto, bailo y cualquier otra de mis cosas que hago en el más profundo secreto. Es estúpido este comportamiento que pretende obtener de una máquina el apapacho que necesito. Mis comentarios se publican apenas un segundo y desaparecen mientras yo me quedo suplicando el 1 en la bandeja de mensajes y la respuesta que nunca me satisface, por tiempo indefinido, mucho más que un millar de segundos.
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